El bienestar se ha convertido en la nueva métrica de valor en la arquitectura contemporánea. A diferencia de los modelos de sostenibilidad ambiental, que durante años se han centrado en la eficiencia energética o en la reducción de emisiones, el estándar WELL pone el foco en quienes habitan los espacios. Evalúa, mediante parámetros medibles y verificados, cómo el entorno construido influye en la salud, la productividad y el equilibrio emocional de las personas a través de parámetros medibles.

Este nuevo enfoque, desarrollado por el International WELL Building Institute (IWBI), ya se aplica en más de 40.000 proyectos en todo el mundo. En España, su implantación empieza a consolidarse especialmente en el ámbito residencial. En la Costa del Sol, Tyrian Residences, impulsado por Prestige Expo Group y Grupo BZH, ha sido concebido siguiendo los criterios del WELL Building Standard y se encuentra en proceso de precertificación para la categoría Silver, con la posibilidad de alcanzar niveles superiores una vez completada la evaluación final.

El sistema WELL se estructura en diez áreas de evaluación: aire, agua, luz, movimiento, sonido, materiales, confort térmico, nutrición, mente y comunidad. Cada una de ellas analiza de forma científica cómo el entorno construido puede mejorar o deteriorar la salud de sus ocupantes. Según el informe Investing in Health Pays Back del IWBI, los edificios alineados con estos criterios presentan un 30% más de satisfacción entre sus residentes, obtienen alquileres un 4,4% a 7,7% más altos, y contratos de mayor duración: hasta 13 meses adicionales, frente a sus equivalentes sin certificar.

“El certificado WELL no es una etiqueta estética ni una moda pasajera. Supone una forma de concebir la arquitectura desde el bienestar: aire purificado, agua equilibrada, luz que respeta los ritmos naturales del cuerpo y materiales que no liberan toxinas. Es una inversión real en calidad de vida y en valor sostenible a largo plazo”, señala Vitaliy Rushchynskyy, cofundador y CEO de Prestige Expo Group.

Ubicado frente al mar en Estepona, Tyrian Residences, diseñado por los reconocidos estudios Yodezeen y Arata Arquitectura, reúne cuarenta villas en altura y 1.400 metros cuadrados dedicados al bienestar. El desarrollo ofrece vistas panorámicas al Mediterráneo y a la Sierra Bermeja, e incluye un spa de 700 m², una piscina climatizada de 23,5 metros, hammam, saunas, gimnasio Technogym, sala de yoga y pilates, y una piscina infinita en la azotea. Su servicio de concierge 24/7, gestionado a través de una aplicación exclusiva, atiende cualquier necesidad con eficiencia y discreción durante todo el año.

Más allá de los aspectos técnicos, la filosofía WELL introduce una nueva dimensión de la sostenibilidad. A diferencia de sellos como LEED o BREEAM, WELL no mide la eficiencia energética o el impacto ambiental, sino cómo el entorno construido influye directamente en la salud física y emocional de las personas. Es, en esencia, la sostenibilidad aplicada al ser humano.

Este cambio de paradigma está transformando el mercado inmobiliario internacional. Para los inversores, la certificación WELL se ha convertido en una garantía de resiliencia y liquidez. Instituciones financieras y fondos de inversión la integran ya en sus criterios ESG, al reconocer que los edificios diseñados bajo estos principios ofrecen mayor estabilidad, menor riesgo y mejor conservación del valor en el tiempo. En este contexto, Tyrian Residences representa una inversión de más de 70 millones de euros y ya ha comercializado más del 50% de sus unidades, un indicador claro de la confianza del mercado en este nuevo modelo residencial centrado en el bienestar.

En el contexto de la Costa del Sol, Estepona se posiciona así como un destino de bienestar y sostenibilidad humana. Con más de 320 días de sol al año, la ciudad consolida su reputación como uno de los enclaves residenciales más buscados del Mediterráneo. Su entorno natural y su apuesta por la calidad arquitectónica la sitúan como el escenario ideal para proyectos que integran tecnología, diseño y salud.

“El futuro de la vivienda no pasa por construir más, sino por construir mejor y con un propósito: bienestar medible y calidad de vida real”, concluye Rushchynskyy. “En ese sentido, la certificación WELL marca la nueva frontera en la arquitectura residencial, y Estepona, con proyectos como Tyrian Residences, tiene todos los ingredientes para liderar esta transformación global, posicionándose como un referente en innovación sostenible y bienestar integral”.